Relaciones laborales

Es sabido que se comparten más horas al día con los compañeros de trabajo que con la familia. Por eso, tener buenas relaciones con los colegas es imperativo pues, de lo contrario, ir a trabajar se convierte en una tortura.

La clave es entender que en el trabajo se puede ser cordial y amable sin ser amigo,  evitando la compinchería o la confianza excesiva, porque eso justamente es lo que lleva a malentendidos en la oficina.

Aunque es evidente que una persona no se puede llevar bien con todos sus colegas de trabajo, sí puede hacer el esfuerzo por entenderlos, pues no solo está en juego el buen ambiente en la oficina, sino su propio desarrollo profesional.

Pese a esto, es claro que hay personas que por más que se intente, simplemente no se pueden soportar. Así que, si usted está en esta situación, tenga en cuenta estos consejos para hacerle frente al compañero insufrible:

  • Sea profesional

Si usted no tiene el poder de echar a esa persona que considera detestable y además está obligado a verla todos los días, lo mejor que puede hacer es recordar que la animosidad es personal y no laboral. No debe dejar que la acidez y la grosería de su compañero odiado interfieran en su trabajo. Tampoco es bueno ignorarlo, pues ambos trabajan para una misma causa.

  • Encuentre al enemigo más grande

Busque un enemigo común con el compañero odiado (por ejemplo, la competencia) y verá cómo ese disgusto común los puede llevar a pequeños acuerdos y a una mejor relación laboral. Un caso de éxito en este frente es el del presidente estadounidense Abraham Lincoln, quien conformó un gabinete de enemigos con la convicción de que puntos de vista que contrastan dan mejores resultados.

  • Odie su odio

Entre más deteste a una persona, más daño se va a hacer pues esto solo le genera estrés y le amarga su día en el trabajo. La columnista inglesa, Jessica Stillman, dice que para aliviar esta situación lo mejor es perdonar. Si bien no borra los malos comportamientos de su compañero, sí le ayuda a quitarse esa carga pesada. La idea es entender que su colega es un ser humano que se equivoca.

  • Es bidireccional

Si odia a un compañero es muy probable que el sentimiento sea mutuo. Además, recuerde que en todo problema de relación personal, 50% es su responsabilidad. Si está afectado, pida una opinión de alguien confiable para que le ayude a buscar una solución o le diga si su odio es exagerado. Esto no aplica si el odiado es un narcisista (rasgo de muchos jefes). En ese caso intente salir de su esfera de influencia.

  • ¿Seré yo?

Aunque usted puede tener muy claro cuáles son los compañeros que le caen mal y las razones de su disgusto, también es recomendable que de vez en cuando revise esta lista para que no se convierta en uno de aquellos trabajadores que nadie quiere:

• ¿Les deja el trabajo de última hora a sus compañeros, siempre con la excusa de que tiene una vuelta urgente?

• ¿Le gusta conversar cuando sus interlocutores están ocupados? Si siente que usted habla mucho y su compañero responde con monosílabos, es probable que esté en esa situación.

• ¿Está siempre a la defensiva y le molesta cualquier crítica sobre su trabajo? La verdad es que nadie quiere lidiar con una persona así.

• Si es negativo, no le gustan las nuevas prácticas, ni sugerencias y se queja de toda la oficina,  se convierte en el gruñón oficial de la empresa.

• Todos conocen los detalles de su vida personal. Si todos escuchan sus llamadas personales, que incluyen peleas, gritos o groserías, eso incomoda a sus compañeros.

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